El jueves 7 de agosto, el Instituto Geográfico Nacional informó de un enjambre de actividad microsísmica anómala registrada en la zona de Las Cañadas del Teide, al suroeste del Pico Viejo, con más de 700 pequeños sismos. Se trata del sexto enjambre sísmico detectado en la zona desde 2016. Indicaron que el evento se localizó a unos 10 km de profundidad, con magnitudes muy bajas y que no fue sentido por la población. Debido a la baja energía de muchos de estos terremotos, los eventos de menor magnitud solo han sido detectados por el sistema automático de monitoreo sísmico. Sin embargo, no tienen la calidad suficiente como para ser incluidos en el catálogo oficial del IGN, informaron. En una entrevista posterior, Itahiza Dominguez del IGN dijo: "Si estuviéramos ante una erupción inminente, veríamos terremotos de mayor magnitud y deformación, y eso no lo hemos visto aún. Así que apelamos a la calma, estamos aquí las 24 horas del día, los 7 días de la semana, monitorizando." Sin embargo, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, dijo en redes sociales que INVOLCAN había detectado 55 pequeños terremotos, y los medios informan de una leve deformación y un aumento en las emisiones de gases. ¿Entonces, qué está pasando? "Los 55 terremotos se refieren solo a lo que ocurrió la noche anterior, pero para nosotros lo importante era informar de los más de 700 que ocurrieron en las primeras horas posteriores. En cuanto a la deformación y el aumento de gases, es lo mismo de antes y no está asociado directamente con el enjambre sísmico. No hubo una mayor deformación durante el enjambre. La deformación y el incremento en la emisión de gases, de los que ya hablamos en el Pevolca en enero, siguen siendo los mismos. Pero estamos vigilando muy de cerca y seguiremos informando de cualquier cambio," nos dijo Dominguez.
~ Equipo de GeoTenerife
El jueves 7 de agosto, el Instituto Geográfico Nacional informó de un enjambre de actividad microsísmica anómala registrada en la zona de Las Cañadas del Teide, al suroeste del Pico Viejo, con más de 700 pequeños sismos. Se trata del sexto enjambre sísmico detectado en la zona desde 2016. Indicaron que el evento se localizó a unos 10 km de profundidad, con magnitudes muy bajas y que no fue sentido por la población. Debido a la baja energía de muchos de estos terremotos, los eventos de menor magnitud solo han sido detectados por el sistema automático de monitoreo sísmico. Sin embargo, no tienen la calidad suficiente como para ser incluidos en el catálogo oficial del IGN, informaron. En una entrevista posterior, Itahiza Dominguez del IGN dijo: "Si estuviéramos ante una erupción inminente, veríamos terremotos de mayor magnitud y deformación, y eso no lo hemos visto aún. Así que apelamos a la calma, estamos aquí las 24 horas del día, los 7 días de la semana, monitorizando." Sin embargo, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, dijo en redes sociales que INVOLCAN había detectado 55 pequeños terremotos, y los medios informan de una leve deformación y un aumento en las emisiones de gases. ¿Entonces, qué está pasando? "Los 55 terremotos se refieren solo a lo que ocurrió la noche anterior, pero para nosotros lo importante era informar de los más de 700 que ocurrieron en las primeras horas posteriores. En cuanto a la deformación y el aumento de gases, es lo mismo de antes y no está asociado directamente con el enjambre sísmico. No hubo una mayor deformación durante el enjambre. La deformación y el incremento en la emisión de gases, de los que ya hablamos en el Pevolca en enero, siguen siendo los mismos. Pero estamos vigilando muy de cerca y seguiremos informando de cualquier cambio," nos dijo Dominguez.
~ Equipo de GeoTenerife